Siete universidades españolas entre las 100 mejores del mundo menores de 50 años

Ser joven no está reñido con la calidad. Siete universidades españolas han conseguido una plaza con nota entre los mejores cien campus jóvenes del mundo, según el último ranking que elabora la publicación británica Times Higher Education (THE) para clasificar las universidades con menos de 50 años. Y un campus con menos de medio siglo de vida es relativamente joven, teniendo en cuenta las universidades con varios siglos de existencia. Este reconocimiento a los centros españoles ha sido gracias a tener una buena investigación, repercusión de la producción científica, docencia, internacionalización e innovación. España es el cuarto país con más campus en este top 100.

Times Higher Education elabora una de las clasificaciones internacionales de universidades de mayor repercusión, junto a la que hace la Universidad de Shanghái. Ninguna universidad española se encuentra entre las 100 mejores en el ranking general de THE (la Pompeu Fabra, la mejor situada, está en el puesto 164, pero de los cien mejores centros jóvenes del mundo, España avanza puestos.

Las siete universidades españolas que se encuentran entre las 100 mejores del mundo menores de 50 años en el ranking de Times Higher Education:

- Universidad Pompeu Fabra (puesto 13)

- Universidad Autónoma de Barcelona (puesto 23)

- Universidad Autónoma de Madrid (puesto 58)

- Universidad Rovira i Virgili de Tarragona (puesto 66)

- Universidad de Vigo (puesto 76)

- Universitat Politécnica de Valencia (puesto 77)

- Universidad Politécnica de Cataluña (puesto 95)

La mejor universidad del mundo de menos de 50 años es, según el ranking, la Pohang University of Science and Technology de Corea del Sur, aunque en la clasificación general se encuentra en el puesto 60.

Los medidores que se utilizan en los rankings son bastante estrictos. Todas las universidades del mundo estudian cuáles son estos indicadores en los que pueden quedar en posiciones más adelantadas, aunque en algunas ocasiones la cuestión es bastante complicada. La publicación analiza un total de 13 indicadores, englobados en las categorías de investigación, repercusión de la producción científica, aquí se refiere al número de citas, docencia, internacionalización e innovación. Son los mismos indicadores que en la clasificación general, pero se reduce el peso del prestigio académico porque las instituciones antiguas gozan de más prestigio por lo que consideran en la publicación una larga herencia de excelencia y por eso en el caso de los campus jóvenes, el análisis que se realice a las universidades más jóvenes debe basarse más en indicadores “duros” y “objetivos” que en otros.

Como ocurre en muchos otros casos, las universidades españolas acostumbran a quedar algo más rezagadas en las clasificaciones internacionales. Así por ejemplo, en el de la Universidad de Shanghái, cuya universidad a la cabeza es la estadounidense Harvard, hay que mirar hasta el puesto 200 para encontrar a la Universidad Autónoma de Barcelona.

La publicación británica aboga por la necesidad de una clasificación de centros jóvenes, en la que no se compite, con los grandes campus del mundo, como el Instituto de Tecnología de California (Caltech), Oxford, Harvard, Standford o el Massachusetts Institute of Technology (MIT), porque las instituciones antiguas tienen unas ventajas significativas en los rankings generales. Entre otras, dice, que “han tenido mucho tiempo para acumular propiedades y riqueza”, y “siglos para desarrollar redes de alumnos profundas y duraderas”.

De hecho hay numerosos estudios sobre la necesidad o la conveniencia de elaborar rankings universitarios y el impacto que estos tienen a la hora de buscar universidades como aliadas para proyectos de investigación o para estudiar una titulación. Uno de los libros que trata esta cuestión es Los rankings universitarios, mitos y realidades, cuyos editores son el rector de la Universitat Jaume I, Vicent Climent, el rector honorario de la UJI, Francesc Michavila y la profesora de la UJI, María Ripollés.