Los rectores defienden la actual Selectividad

Si eres de los que piensas que es mejor hacer una prueba única al finalizar el Bachillerato para acceder a la Universidad coincides de pleno con la opinión de los rectores de las universidades públicas españolas. Así lo ha manifestado la presidenta de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Adelaida de la Calle, en su comparecencia ante la Comisión de Educación y Deporte del Congreso de los Diputados. De la Calle ha explicado ante dicha comisión la visión de los rectores sobre algunos aspectos del proyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad de la Educación (LOMCE), que se encuentra en fase de tramitación parlamentaria. En esta sesión han intervenido un total de ocho representantes del ámbito educativo, como asociaciones de padres y sindicatos.

Con el objeto de participar en el proceso de reformas que se ha iniciado en materia de educación, la comparecencia de la Presidenta ha girado en torno a algunas cuestiones principales, como el acceso de los estudiantes a la Universidad y a los niveles de exigencia necesarios para garantizar su ingreso en las instituciones de educación superior «mediante un procedimiento que debe ser general, objetivo y universal».

En este sentido, la presidenta ha coincidido en la conveniencia de seguir impulsando la mejora del sistema educativo y de prestar particular atención a la articulación de un sistema «que contribuya a mejorar la empleabilidad de los estudiantes y su capacidad de emprendimiento».

De la Calle ha destacado que la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de Diciembre, de Universidades, señala que «para acceder a los estudios universitarios será necesaria la superación de una única prueba». Por tanto, la CRUE considera que el modelo de acceso que se plantea en la nueva Ley, supone la supresión del actual modelo de distrito único, que está basado en una prueba que se realiza por Comunidades Autónomas y universidades, pero que tiene validez en el territorio nacional. Al mismo tiempo ha indicado que la adopción de un modelo basado en una Prueba Final de Bachillerato, que puede ser complementada con evaluaciones de carácter más específico convocadas por las universidades, «puede suponer un obstáculo difícil de salvar para los estudiantes en general, -por ejemplo, por coincidencia de fechas,- y en particular, para aquellos con menos recursos económicos o, los que viven en comunidades donde sólo hay una universidad pública, que se verán más perjudicados a la hora de desplazarse a realizar distintas pruebas».

Las actuales Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), ha defendido De la Calle, «no están obsoletas porque garanticen que más del noventa por ciento de los alumnos que se presentan las superen». Según la Presidenta, «es lógico que quienes han superado los estudios de Bachillerato, superen también las pruebas de madurez establecidas por las universidades». Lo contrario representaría «el fracaso del sistema».

Adelaida de la Calle, que ha planteado algunos interrogantes concretos referentes a las evaluaciones específicas que propone la Ley, ha considerado que aunque el sistema vigente de acceso a las universidades es mejorable, es un sistema contrastado, participativo, que garantiza una única prueba de acceso a la Universidad y el respeto a los principios de igualdad, mérito y capacidad. Con respecto al sistema propuesto en la LOMCE, ha indicado que «nos ofrece muchas dudas, deja abiertas varias interrogantes y genera desigualdades».

Finalmente, la Presidenta ha propuesto que en el sistema de acceso que finalmente se acuerde, «se garantice la participación de profesores universitarios», como ocurre actualmente con las comisiones organizadoras de las PAU. Y, en el caso de que se llevaran a cabo las evaluaciones específicas, ha pedido «que sean autorizadas por el Consejo de Universidades y tengan validez en todo el territorio nacional, para evitar discriminaciones».