Las claves por las que los estudiantes rechazan la LOMCE

La rotunda oposición a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) por parte de la comunidad educativa es el objeto de la huelga en educación convocada para el 24 de octubre de forma general en toda España. Desde que fueran presentadas sus líneas generales, la conocida también como ley Wert, (apellido del ministro de Educación e impulsor de la norma, José Ignacio Wert), ha generado el rechazo de la comunidad educativa así como de las comunidades autónomas no gobernadas por el PP.

La ley ha generado rechazo, como ya se ha afirmado, pero este se argumenta en cambios claves que supone la séptima reforma educativa desde la democracia y que son:

La realización de reválidas y evaluaciones continuas, ya que la Selectividad desaparece y se establecen varias evaluaciones o reválidas externas  (estas últimas, necesarias para pasar de curso, solo en el caso de la ESO y el Bachillerato) al término de cada ciclo. Las universidades también podrán hacer pruebas acceso.

Al mismo tiempo, se incrementa el peso de la religión católica. La asignatura de Religión pasa a una materia de especialidad, que contará para la nota media y se equiparará en horas a la media del resto de materias. Se atiende así a una petición histórica de la Iglesia Católica, ante la caída de un 10% de las matriculaciones. La Educación para la Ciudadanía deja de existir y se establece una alternativa a la Religión: Valores culturales y sociales en Primaria, y Valores éticos en Secundaria.

Otro cambio importante es un mayor control del Ministerio de Educación. Las comunidades autónomas solo podrán decidir los contenidos y horarios de las asignaturas de especialidad (Educación Física, Plástica, Música…) y las de las lenguas cooficiales. Es el Gobierno central quien decide sobre las asignaturas troncales (Lengua Castellana, Matemáticas, Ciencias o Idioma Extranjero), es decir, entre el 65 y el 75% de los contenidos (65 % en las comunidades con lenguas cooficiales). A esto se añade que el mayor coste de implantación de la reforma corre a cargo de las comunidades autónomas. El Gobierno central asume el coste de la implantación de la norma, y las comunidades, el de la fase de consolidación.

En Formación Profesional habrá segregación del alumnado. El acceso a la FP se adelanta, los alumnos que, según los profesores, no tengan posibilidades de avanzar en la ESO, accederán a un nuevo ciclo con 15 años (Formación Profesional Básica). Sin embargo, este primer ciclo no dará acceso directo a la Formación Secundaria Secundaria, y los alumnos que quieran realizarla deberán pasar un examen. Esta segregación del alumnado, entre “buenos y malos”, ha sido muy criticada por la comunidad educativa, que denuncia que se pretende acabar con el fracaso escolar con “mano dura”. Asimismo, se abre la puerta a establecer rankings de centros educativos, que hasta ahora estaban prohibidos para evitar que los colegios compitieran entre sí.

La Lomce da primacía al castellano. El Gobierno español determina los contenidos y horas lectivas de la asignatura de Lengua Castellana, que es considerada troncal. Los idiomas de cada autonomía son relegados a la condición de materia de especialidad (al mismo nivel que Educación Física, por ejemplo). Se elimina la inmersión lingüística ya que se establecen un mínimo de asignaturas a impartir en los dos idiomas.

Menos peso del Consejo Escolar, lo que se traduce en una escuela menos participativa. El peso del Consejo escolar (formado por todos los agentes de la comunidad educativa: profesores, alumnos, padres y madres, sindicatos…) pasa a ser puramente consultivo, perdiendo así la fuerza que tenían estos colectivos en la toma de decisiones y organización. La toma de decisiones se centraliza ahora, casi en su totalidad, en la figura del director y el equipo educativo.

Aumenta el peso del director de centro. Los directores de centros serán designados por el Gobierno, ya que tendrán que pasar un proceso de formación y deberán estar acreditados. Se aumenta, de este modo, el control institucional de los centros. La consecuencia indirecta de esta decisión es la pérdida de peso del Consejo Escolar, que hasta ahora participaba en la elección del director. Los directores podrán contratar directamente a profesores, sin que la oposición sea obligatoria.

Las condiciones laborales del profesorado también cambiarán. La LOMCE se reserva el derecho a cambiar el destino y la función de los funcionarios. Asimismo, se aumenta el horario lectivo del profesorado. Además, el ratio de alumnos por aula se eleva un 10 %.

A esto se une que se prolonga el periodo para renovar los conciertos: de un máximo de 4 a un mínimo de 6 años en Primaria y cuatro años en Secundaria. Además, las administraciones deberán tener en cuenta la “demanda social” a la hora de programar el reparto de plazas, es decir, si hay padres que prefieran llevar a sus hijos a la escuela concertada en vez de a la pública.

Además de las medidas que impone esta ley, los estudiantes critican duramente la subida de las tasas universitarias junto a la supresión de las becas en todos los niveles de la enseñanza. El Sindicato de Estudiantes, a través de su página web, ha informado a toda la comunidad estudiantil de cara a esta semana de huelga.

Tras los plazos de aprobación. El Gobierno Central siempre ha manifestado su intención de que la ley fuera aprobada en ambas Cámaras en otoño de 2013 para que las primeras medidas puedan ser puestas en marcha el próximo curso 2014-2015 y que a las comunidades autónomas les de tiempo de trabajar en el desarrollo reglamentario.