La importancia de una alimentación equilibrada en la universidad

Si la alimentación es una parte fundamental en nuestra vida, cuando llegas a la universidad la preocupación por una buena alimentación se multiplica. Los horarios de las clases, los trabajos, los apuntes, las prisas, los amigos,…no nos queda tiempo para preocuparnos de comer de una forma saludable… ¿o sí?  La comida basura no es la única opción para alimentarse en los campus. Es cierto que cada vez más se están imponiendo en las universidades locales con máquinas expendedoras de bebida y comida preparada y por ello debemos tener mucho cuidado de no alimentarnos exclusivamente de ellas.

De hecho hay estudios que apuntan a que los alumnos de primer año de universidad pueden llegar a subir de cuatro a seis kilos, lo que se debe principalmente a una indebida planificación en el momento de comer. También se relaciona con que  el periodo de crecimiento ya está llegando a su fin, por lo que las calorías que se ocupaban antes en esa tarea, ahora sólo se acumulan. El sedentarismo es otro factor importante por eso es conveniente combinar los estudios con algún tipo de deporte que nos ayudará a mantenernos en forma al tiempo que nos despejará la mente.

Lo primero a tener en cuenta es que la clave para una buena alimentación es tomar un buen desayuno, que incluya lácteos y cereales y comer varias veces al día en porciones moderadas, incluyendo frutas y verduras.

Ahora bien, si no te queda más remedio que comer en la Universidad, ya sea por los horarios de las clases, tienes que saber que entre los inconvenientes encontramos las pocas alternativas y los menús repetitivos ya que salvo contadas excepciones, no existe comida para diabéticos, vegetarianos, personas que estén a dieta o simplemente quieran comer sano. Y en las universidades que sí las ofrecen, el menú es repetitivo, ofrecen poca variedad y es más caro que uno normal. No toda la comida que se oferta en la Universidad es sana y tiene la calidad suficiente. La comida basura es la más barata pero no es aconsejable su consumo habitual.

Pero también encontramos ventajas como un precio reducido. Es bastante más barato que comer en cualquier bar o restaurante que no pertenezca a una de estas instituciones. Por lo tanto, te permite ahorrar. También se ha puesto de moda la existencia de bonos semanales o mensuales de los menús que abarata a la larga el precio de las comidas. Además se pueden utilizar por diferentes personas y no por un único usuario. De esta forma, los estudiantes pueden repartir el precio de un bono con sus amigos, dividirse las comidas y ahorrar aún más.

Lo que sí es cierto es que las Universidades, poco a poco, se van adaptando a los nuevos tiempos, a las necesidades de los estudiantes y a los hábitos de todas las personas que pasan por allí.  Paulatinamente van teniendo en cuenta a las minorías y van dando pasos hacia delante. Cada vez son más las Instituciones que se unen a la Red Española de Universidades Saludables y que ofrecen alternativas sanas a sus alumnos o incluso les facilitan recetas de comidas para que aprendan a elaborarlas.

Una alternativa muy extendida desde hace unos años es llevarse el tupper al campus ya que muchos disponen de salas específicas con microondas incluidos para aquellos alumnos que prefieran la comida hecha en casa.

Menús verdes en las universidades españolas

La Universidad de Valladolid ofrece en sus comedores los menús veganos. Estas dietas, además de ser respetuosas con los animales, si son debidamente planificadas, son igual de saludables que las omnívoras en todas las etapas del ciclo vital, incluido el embarazo, y además, ayudan a prevenir algunas enfermedades.

En este mismo sentido la Universitat Jaume I de Castellón ofrece en sus cafeterías un menú saludable y bajo en colesterol al mismo precio que el menú habitual. La idea partió a través de  una consulta de Nutrición y Dietética que ofrecía asesoramiento nutricional a los miembros de la comunidad universitaria y un seguimiento de su salud, particularmente de aquellas patologías que son susceptibles de ser mejoradas con la dieta, como el colesterol, la hipertensión, la diabetes, el sobrepeso o las afecciones digestivas. Los objetivos son promover una alimentación saludable que permita a la comunidad universitaria conseguir un bienestar físico; prevenir los problemas de salud relacionados con la alimentación y educar por la salud a través de la promoción de hábitos higiénico-dietéticos saludables. El proyecto cuenta con la colaboración de la empresa que gestiona las cafeterías que desde su inicio se ha mostrado muy interesada en él.