Combate los nervios y la ansiedad para Selectividad…y exámenes en general

Los nervios son los grandes enemigos a la hora de enfrentarse a cualquier reto. Para todos los que acabáis de finalizar segundo de Bachillerato y que os vais a presentar a las Pruebas de Acceso a la Universidad o Selectividad es importante que tengáis en cuenta algunas técnicas para evitar acumular tanta tensión, o al menos la mínima posible.Los expertos aconsejan dormir bien, comer de una forma equilibrada y no variar de forma excesiva las rutinas del estudio para no llegar muy cansado a las pruebas el día del examen. Pero también son convenientes seguir otros pasos:

Descansar la noche antes

Aquí los expertos no se ponen de acuerdo sobre si el día antes de la Selectividad hay que descansar o dar un último repaso. Depende de cada caso. Hay muchos alumnos que dicen que menos mal que repasé la tarde antes, porque justo eso fue lo que entró en el examen. Lo que tiene que quedar descartado es intentar estudiar toda la materia 24 horas antes, porque no sirve de nada.

Evitar el exceso de cafeína

Aunque es una de las “armas” más utilizadas por todos los estudiantes cuando necesitan mantenerse despiertos -y en días como estos es importante no perder ni un segundo- no es muy aconsejable tomarlo el día antes de un examen. Las bebidas con altas dosis de cafeína te espabilan al momento, pero cuando sus consecuencias desaparecen solo hará que te sientas agotado y con falta de concentración.

Infusiones para calmar los nervios

Los remedios naturales siempre han dado buen resultado. Las plantas medicinales como la valeriana, la pasiflora o la tila están elaboradas a base de ingredientes cien por cien naturales y son muy buenas para calmar la ansiedad. Puedes consumirlas en forma de pastillas o en infusiones.

Comer bien

La levadura de cerveza, las hortalizas, la soja, las patatas, el aguacate, las nueces y el pescado ayudan a aumentar la capacidad de memorizar, por lo que consumir estos alimentos antes y durante la época de exámenes puede resultarte de gran ayuda. Otro consejo es que desayunes muy bien antes de ir al examen si es por la mañana o que comas bien, sin pasarte, si es por la tarde. No es nada recomendable examinarse con el estómago vacío.

Con el examen delante

No hay que precipitarse a la hora de contestar. Sabes que tiene un tiempo determinado para cada prueba, normalmente de una hora y media, y por eso lo mejor es gestionarse los tiempos. Por eso antes de empezar a escribir es importante que leas todas las preguntas detenidamente.

Lo mejor es hacer primero una lectura general y después ir leyendo las cuestiones una por una lentamente para ubicarlas y formar una estructura mental de las posibles respuestas. De este modo, te tranquilizarás y ordenarás tus ideas, lo que hará que te resulte más fácil contestar las preguntas del examen de forma correcta.

Hay que exponer lo que uno sabe de la mejor manera posible. Para responder, hay que adaptar lo que se sabe a la pregunta que hacen y empezar con la información más importante sin dar rodeos. Ordenar la información es fundamental porque, a veces, sabiendo poco puedes defender tu respuesta y, otras veces, sabiendo mucho no consigues exponerlo de una forma correcta.

Otro consejo importante es no dejar espacios en blanco. Es mejor no poner el número de la pregunta y luego un espacio en blanco, porque es una declaración de ignorancia. Haz como si esa pregunta no existiese.

Una vez fuera, no comentes las respuestas

Como sabes no es recomendable mirar a los compañeros durante el examen, pero tampoco lo es comentar las preguntas y los fallos después. Hay que ver cada prueba como si fuese única, independiente. Si durante el segundo examen estás pensando en los fallos del primero, no vas bien. Siempre hacemos más grande los errores y nos preocupamos más de lo necesario. Y esos pensamientos negativos restan capacidad.

Y no te olvides para antes del examen

-Mantén el calendario de estudio programado. Recuerda que es importante dejar tiempo para actividades que te permitan ‘desconectar’ y trata de descansar.

-Pensarás que no sabes nada, pero solo es una sensación. Es común que el día antes del examen tengas la sensación de que no sabes nada, que no te has preparado lo suficiente… pero no es cierto. Si has trabajado durante el curso y has seguido un calendario de estudio realista para preparar la selectividad llegas bien preparado.

-Evita comidas copiosas. No abuses de las comidas que te puedan provocar sueño o una digestión pesada y, por tanto, te dificulten el estudio o el sueño.

-¿Dificultades para dormir? ¿Nervios en el estómago? Aquí tienes las recomendaciones de las herboristerías:

…para los nervios en el estómago: melisa o pasiflora. En infusión o en comprimidos. Digestivas y relajantes.

…para la memoria: jalea real.

…para conciliar el sueño: valeriana.

…para la digestión y la memoria: lecitina de soja. Puedes mezclarla con la leche o con yogur.

 

Y para el día del examen

-Prepara la noche de antes tu bolsa: comprueba que llevas el carné de identidad (DNI), no olvides llevar varios bolígrafos y todo el material que necesites: calculadora, apuntes para el repaso final, diccionario, típex…

-Procura vestir ropa cómoda y que te permita adaptarte tanto si hace calor como si está puesto el aire acondicionado.

-Cuando tengas el examen en la mesa:

Escucha atentamente las instrucciones que te darán los examinadores.

Lee todas las preguntas con atención y así tendrás una idea global del examen.

Antes de comenzar a escribir, hazte un esquema mental. Te ayudará a ser más preciso a la hora de responder.

Reparte bien el tiempo para contestar todas las preguntas de forma equilibrada.

Escribe con letra clara, no cometas faltas de ortografía, evita los tachones.

Revisa tu examen antes de entregarlo.